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Gobierno de Extremadura

Intervención del presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, en la Conferencia-Coloquio en los Desayunos Informativos de Europa Press

14:36 Lunes 8 Oct de 2012 Presidencia Medios de comunicación

Un momento de la intervención del presidente

Dice un proverbio israelí que el hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; que el hombre fuerte, es aquel que sabe quebrar sus deseos; que el hombre rico, es aquel que se contenta con su suerte, y que el hombre honrado, es aquel que honra a los demás.

Baruj habah, embajador. Es un honor para mí que esté con nosotros.

Benvingut Josep Piqué, personas como tú siempre deberían estar al servicio de su país por su valía, experiencia y criterio. Gracias también al ministro Miguel Arias Cañete por tu presencia, eres uno de los mejores ministros que tiene y ha tenido España.

Agradecer especialmente a las conocidas y destacadas personalidades del mundo de la cultura, de la música, del teatro, que están hoy aquí presentes. Sois y vais a ser muy pronto uno de los principales motores económicos y sociales que necesita Extremadura y España.

Quiero destacar asimismo la presencia de los empresarios que han querido desplazarse de Extremadura para compartir con nosotros mi particular visión sobre los desafíos a los que se enfrenta Extremadura y España.

Pedes in terra ad sidera visus dicen los romanos. Mantengamos siempre los pies en la tierra, pero con la mirada puesta en el cielo. Los romanos sabían de la importancia de combinar realismo y optimismo para perdurar en el tiempo. Y estas palabras simbolizan muy bien el mensaje que quiero trasladarles hoy como presidente.

Cuando nuestros padres constitucionales hicieron la transición, sabían que España para poder durar, iba a tener que cambiar. No se trataba de un cambio por el cambio, sino de un cambio para preservar los ideales de una visión plural de España que son los que están recogidos en nuestra Constitución.

Ya no era necesario que cada generación de españoles definiera lo que significaba ser español. 36 años después la derecha y la izquierda en España han realizado su programa en lo esencial. Se han alternado en los diferentes Gobiernos de España. Y cada una ha cumplido su parte del programa. La izquierda y la derecha han construido conjuntamente bienestar para todos, derechos y crecimiento. Lo hicieron no sin dificultades y sin crisis, pero cumplieron con todo ello, porque generaron confianza en España.

El presidente, junto al ministro Arias Cañete

Si el primer paso para salir adelante como sociedad es la capacidad de creer en uno mismo, el paso definitivo para que las políticas que estamos impulsando como gobernantes den sus frutos sin duda es la confianza.

La confianza que hemos proyectado en torno a nuestra nación en Europa ha sido siempre el activo más importante de una democracia y de una economía tan joven como la nuestra. Nuestros mayores, los padres de la Constitución, salvaron sus diferencias en un tiempo político sin precedentes en el que la apuesta por la confianza en las posibilidades de España dentro del país y fuera de él lo hizo todo posible.

La confianza nos permitió fortalecer nuestra democracia en los 70. La confianza ayudó en los 80 a impulsar la reconversión en España. La confianza revolucionó nuestra economía desde los años 90. La confianza nos llevó a ser un país próspero, un país de oportunidades. La confianza en el año 2000 nos introdujo en el euro, modernizó nuestro país, nos equiparó a los más grandes países de Europa.

Desde hace diez años somos ya un país desarrollado. Hoy la izquierda y la derecha comparten espacios, se entremezclan, a mí me llaman incluso el barón rojo. Y cualquiera de los signos o fundamentales de nuestro país nos recuerdan que desde entonces alcanzamos la mayoría de edad. En política esa mayoría de edad se materializa en la búsqueda de la centralidad y en terrenos como la economía o la sociedad los ejes de la acción de nuestros gobiernos se concretan en la libertad y la igualdad, pero con justicia social.

Y con estos grandes argumentos como país a nuestro espaldas, con este país que se llama España que ha sido el único ejemplo en todo el mundo de reinventarse a sí mismo en tan sólo 30 años, sólo la desconfianza y la crispación que hemos generado entre nosotros los últimos años, principalmente entre la clase política sobre las posibilidades de nuestra nación, ha sido capaz de derrumbarnos y de llevarnos nuevamente a los años 70 en algunos aspectos.

Cuando uno madura y se hace mayor en la vida sabe que hay cosas que se van. Pero eso sólo se aprende, cuando se empiezan a perder esas cosas. Descubres que en la vida hay que ir paso a paso y que cada uno de esos pasos que das son muy importantes. Porque así es como funciona todo, poco a poco.

Hoy las deficiencias principales de la sociedad en la que vivimos son nuestra incapacidad de proporcionar pleno empleo y nuestra arbitraria y desigual distribución de la riqueza y los ingresos.

Así fue también en 1936 y en 1975 y así es nuevamente en la actualidad. La política de ciclos y los ciclos en política. Ahora, como entonces, nuestra sociedad está asolada por una falta de empleos que representa una deficiencia del sistema que era desigual e injusto incluso en tiempos de expansión y que es devastador en tiempos de recesión.

El presidente, dirigiéndose a los asistentes

Pero ya hemos estado aquí antes. Y no es la primera vez que salimos adelante. En el caso de Extremadura la creación de empleo requiere de una actuación constante y continua a lo largo de un periodo de tiempo dilatado, de tal manera que podamos solucionar los problemas estructurales heredados de nuestra economía. En el caso de los presidentes son cuatro años. Y hay que respetar los tiempos.

Cuando era líder de la oposición en Extremadura y llegaba a acuerdos con el Partido Socialista ya advertí al anterior Gobierno de Extremadura que el número de desempleados reales en nuestra región era de 140.000, porque estábamos sosteniendo con fondos públicos europeos y propios, que ya no tenemos, más de 15.000 puestos de trabajo sin haber hecho nada por formar a nuestro trabajadores en puestos de trabajo ajustados al mercado que viene.

Y en un mundo globalizado, cada vez más exigente en materia de formación, innovación y competitividad, de los 140.000 desempleados que heredamos en Extremadura, la realidad que nos encontramos es que más de 105.000 de ellos carecen de Educación Secundaria Obligatoria. Por eso estamos trabajando decididamente en cambiar esto.

En cuanto a nuestro tejido empresarial, al que estamos acompañando y que está llamado a crear los puestos de trabajo que eleven nuestro nivel de vida y desarrollo, somos la Comunidad Autónoma con menor densidad empresarial de toda España: 59 empresas por cada mil habitantes; frente a las 70 empresas por cada mil habitantes que existen de media en España.

Junto a este complicado escenario, nos encontramos además con que la dimensión del sector público a nuestra llegada al Gobierno estaba totalmente desbordada, de tal manera que el peso de dicho sector público con respecto al PIB regional, asciende al 22,3%, el más alto de España, muy lejos del 10% de la Comunidad de Madrid.

Además, el proceso de consolidación fiscal y reestructuración de la Administración Pública iniciado con el fin de cumplir con los objetivos de déficit impuestos, ha provocado sólo desde el tercer trimestre de 2011 al primer trimestre de 2012 la pérdida de 8.893 puestos de trabajo.

Estos son los hechos. La realidad estructural de España saben que es también muy similar. Y no hacemos ningún favor a los españoles ocultándoles estos datos. De los 400.000 desempleados más que hay en España desde hace nueve meses, 200.000 de ellos son empleados públicos.

La sociedad debe conocer cuál es la gestión de los tiempos, el calendario de la salida de la crisis, las medidas que estamos tomando, los resultados que vamos consiguiendo y los principales hitos. No bajaremos la tasa de paro real en España hasta que cumplamos el objetivo de déficit. Así de duro, así de difícil, así de real. No hay margen de error. Y saldremos adelante de la crisis sin la ayuda del Partido Socialista. Pero saldríamos antes de la crisis con su ayuda.

Los dos grandes partidos deberían unirse para superar juntos los desafíos políticos, económicos y sociales a los que se está enfrentando nuestro país. Sería de gran utilidad para nuestra nación un pacto de Estado entre el PP y el PSOE.

Si el Partido Socialista no es consciente de la excepcionalidad del momento, una transición económica tan relevante a mi juicio como la que tuvimos hace 30 años, está cabando su propia tumba.

El Partido Socialista no puede esconderse detrás de las pancartas, tiene que dar la cara y ponerse junto al Gobierno al frente de los problemas. Eso es política responsable y se hace por responsabilidad política.

La semana pasada en la Conferencia de presidentes compartí una reflexión con el resto de presidentes que quisiera exponerles hoy a ustedes. Todos los servidores públicos juramos la constitución. Porque es lo que nos une.

Otro momento de la intervención de José Antonio Monago

Sobre una España plural y próspera, que protege a los más débiles, edificamos nuestro estado del bienestar, y la crisis que nos golpea no puede ser la excusa para desbaratarla. Utilizar las dificultades derivadas de esta situación, que todos tenemos y que no son patente de nadie, para dividir al país, es un grave irresponsabilidad. Sea a través del independetismo o sea a través del federalismo. No lo duden, es igualmente irresponsable. Ahora hay que estar en lo importante.

Debemos proyectar hacia Europa que somos un país unido, un país fuerte, que cumple sus compromisos y que las autonomías, todas, estamos detrás de la máxima representación del Estado, porque España somos todos ahora. Somos un país plural, que convive con sus diferencias y que se fortalece también con ellas.

Y a los que no han entendido que la hoja de ruta de nuestro autogobierno, la descentralización, se trazaba sólo para ganar eficacia y acercar los servicios al ciudadano. A los que han entendido la autonomía como una victoria propia, para ser mas yo y menos nosotros, hay que recordarles como españoles quiénes fueron Adolfo Suarez, Manuel Fraga, Gregorio Peces Barba, Gabriel Cisneros, a personas como Josep Tarradellas, Jose Antonio Ardanza o Santiago Carrillo. Y lo que harían ellos en este momento.

El crecimiento económico y social que va a permitir a España encarar su futuro como nación con garantías, con sentido, con ilusión y con prosperidad está, por lo tanto, en manos de la política. La cuestión es la crisis y la respuesta es política.

Yo creo en la política. La política no es una mera gestión, no es sólo administración, la política es mucho más que eso. La política es un actitud y la gestión de un estado de ánimo. Es que la gente te entienda y sepa a dónde vas. La política tiene que ser pedagogía y tiene que ser liderazgo. Luego la política tiene que ser escuchar, la política tiene que ser servir, la política tiene que ser compartir.

En parte la política es hacer presente el futuro, pero para eso antes hay que tener una visión de futuro en el presente.

Miren, la Junta de Extremadura de Juan Carlos Rodríguez Ibarra desempeñó desde los años 80 un importante papel en la historia de nuestra región, infundió la confianza necesaria para que los extremeños que no creían en sí mismos lo hicieran.

Pero desde hace años, sin embargo, se observa la escasa capacidad creativa para remover los cimientos de la sociedad civil de la Junta de Extremadura. Eso es algo que estamos paliando con nuevos instrumentos, nuevas personas y, sobre todo, nuevos enfoques para dar otras respuestas.

Todos sabemos que esta crisis no es coyuntural y, como consecuencia de ello, para tener garantías de éxito debemos dar respuestas estructurales a los retos a los que nos enfrentamos. Porque quien no se reinvente con medidas estructurales se va a quedar fuera del mapa.

Hay que revisar cada actividad teniendo muy presente las dinámicas del mercado global. Y hay que buscar la convergencia entre los sectores que tienen que acompañar en la recuperación. Es un trabajo de un minucioso análisis en cada Comunidad.

El problema de la política actual en Extremadura y en España es que los políticos se han olvidado de hacer política. Y no hay acción política en un Gobierno si no hay creatividad, ideas y personas detrás de esa acción.

Nosotros en Extremadura, y a pesar de las dificultades, en lugar de darle la mano a la resignación, nos hemos abrazado y nos hemos volcado con el sector agroindustrial, con la innovación, con el sector energético, con el turismo y con la cultura. Y el sentido del riesgo de nuestra acción política estamos tratando de canalizarlo a través de acciones concretas y dentro de una estrategia de especialización inteligente que estamos desarrollando paso a paso.

Como consecuencia de ello, la tasa interanual de exportaciones extremeñas en julio de 2012 ha experimentado un incremento del 18% respecto a 2011, multiplicando por cuatro en el último de semestre el crecimiento de España. Extremadura es hoy la tercera Comunidad Autónoma de España que más crece a nivel nacional en las exportaciones, pero aspiramos a ser muy pronto medalla de oro.

Extremadura es también la segunda comunidad exportadora de vinos durante el primer semestre del año, con un total de 126,6 millones de litros. Estamos exportando bienes en 2012 a 138 países distintos. Alimentos de Extremadura, nuestra marca agro ha pasado en el último año de tener 33 puntos de venta en el exterior, a tener 726. Se ha hecho con menos recursos y cambiando la filosofía, dando más protagonismo a los productos y a las empresas que a la marca. Ése es el carácter de mi Gobierno.

El presidente, junto a algunos de los asistentes

Estamos enviando con ello un mensaje al mundo. Extremadura ya está aquí. Hemos salido y donde hemos llegado, lo hemos hecho para quedarnos.

Pero nuestra realidad económica no es sólo aceite, vino y jamón, aunque haya bodegas extremeñas que venden 1.000 contenedores al año y que están comprando bodegas en La Rioja (Bodegas López Morenas).

Tenemos una empresa en Zafra que está suministrando piezas para el Airbus, otra empresa extremeña acaba de conseguir el contrato para construir la línea eléctrica que une Colombia con Panamá (Imedexsa).

Hay otra empresa joven e innovadora, (Oteara), que está desarrollando un software, con una tecnología novedosa para detectar en la red conductas peligrosas, por ejemplo, atentados.

En minería, por ponerles otro ejemplo, hemos impulsado el que puede ser ya el mayor yacimiento de estaño del mundo. Y actualmente un total de 11 nuevos proyectos en fase de investigación que indican el enorme potencial en minería metálica que tiene Extremadura.

El gran número de proyectos que hay en estudio pone de manifiesto el enorme valor que hay en el subsuelo en Extremadura. Debido al repunte de los precios de las materias primas, estamos iniciando un gran número de proyectos de minería metálica (oro, estaño, cobre wolframio, etc.), para poner en valor unos recursos abundantes en nuestra región, por parte de multinacionales canadienses, australianas, francesas, suecas y sudafricanas, que han visto en Extremadura un lugar idóneo para invertir.

La región presenta también un potencial extraordinario desde el punto de vista logístico está ubicada en una zona geográfica central de la península Ibérica, en el centro del triángulo que forman las grandes ciudades de Madrid, Sevilla y Lisboa, grandes capitales que suman una población en su conjunto de 10 millones de habitantes. En un radio inferior a 400 Km se encuentran cuatro de los más importantes puertos marítimos de la península (Lisboa, Sines, Huelva y Algeciras).

Nuestras infraestructuras de transporte nos permiten estar conectados con estos puntos de destino por medio de una excelente red de autovías, red de ferrocarril (Alta Velocidad en construcción) y el aeropuerto de Badajoz (1 h vuelo a Madrid, 1,5 horas Barcelona). La distancia ya no se mide en Km, ahora la distancia se mide en tiempo y en coste de transporte.

Extremadura es una región muy competitiva en términos de suelo industrial, dispone de una extensa red de polígonos industriales bien dotados, con buena ubicación geográfica y con un coste muy competitivo en comparación con otras zonas de España y mucho más bajo que el coste de las grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla.

Recientemente hemos inagurado Expacio-Navalmoral, 170 hectáreas de parcelas industriales y terciarias con potencial de crecimiento hasta las 330 hectáreas todo el proyecto en su conjunto. En breve a este proyecto se unirá otro similar en la ciudad de Mérida.

El futuro de la economía europea, como saben, es la innovación y la investigación aplicada. Esto es una realidad que quien no quiera verla tendrá graves dificultades en el futuro. Por ese motivo en Extremadura estamos apostando por una economía innovadora que se apoye en la investigación.

Nuestra región dispone de centros de investigación de referencia nacional e internacional. El Centro de Cirugía de Mínima Invasión es sólo un ejemplo de hasta donde podemos llegar los extremeños. Les invitaría que lo visitaran. Es una referencia mundial. Y estamos colaborando con Israel en varias líneas de investigación y desarrollo.

Estamos trabajando para que a partir de ese prestigioso centro pueda desarrollarse el sector de “ciencias de la vida”. Los componentes médicos, la alimentación, la biotecnología son sectores también que pueden desarrollarse en nuestra región y vamos a trabajar para que así sea.

Tenemos un excelente capital humano competitivo, prestigioso, con reconocimiento internacional y nuestro campo, que es el mejor banco de pruebas para investigar productos nuevos en el ámbito de la medicina y la alimentación.

Pero además en Extremadura disponemos de centros de innovación e investigación en materia agroalimentaria, en materia de software, en alta computación, en energías renovables y grupos de investigación en el seno de la Universidad de Extremadura con alta cualificación y capacidad.

Y como no, hablar de Extremadura es hablar de campo y de alimentación, pero vamos a hablar de un campo del siglo XXI. El campo del siglo XXI es un campo innovador, es un campo al que se asocia una industria agroalimentaria con proyección internacional y es un campo que se especializa. Si hay un sector que ha sobrellevado mejor la coyuntura económica actual este ha sido el agroalimentario y la alimentación.

En Extremadura se dan las condiciones geográficas, climatológicas y de disponibilidad de agua adecuadas para desarrollar la gran mayoría de los cultivos y ganadería dirigidos al consumo humano actual.

Las más de 200 mil hectáreas de regadío actuales más las 10 mil que se incorporarán en breve en la zona de tierra de barros son uno de los principales activos de nuestra región. Y aquí Extremadura, sus agricultores y ganaderos, sus agroindustriales y sus comercializadores están al nivel de los mejores. Créanme si les digo que en alimentación, Extremadura es el sitio.

Para ello Extremadura tiene a disposición de los proyectos de inversión la mayor red de recursos e instrumentos públicos financieros de apoyo a la inversión que hay en España. Estamos hablando de Capital Riego, préstamos participativos, líneas de avales, subvenciones, préstamos blandos, acceso a financiación europea, etc. Y lo ponemos a disposición de las empresas reduciendo además lo tiempos de tramitación, asesorando durante el proceso y apoyando para que las propuestas salgan adelante.

Somos además la puerta de entrada a Portugal y tenemos relaciones históricas permanentes y estratégicas con América Latina.

Nuestros recursos naturales, nuestra ubicación, los recursos públicos disponibles y un Gobierno accesible, flexible y orientado a los emprendedores son una combinación que les sugiero que pongan a prueba, les puedo asegurar que no vamos a fallar. Y cuando les hablaba de la importancia del acceso a la financiación europea no es casualidad, lo remarco nuevamente, porque, como saben, Extremadura será la única Comunidad Autónoma en España a partir del año que viene que continuará siendo objetivo 1 para la Unión Europea. Este hecho diferencial está atrayendo numerosas inversiones en este momento, porque los incentivos europeos tienen un horizonte que llegan a 2020.

Les indicaba también la importancia que da mi Gobierno al turismo y la cultura, al turismo cultural, porque turismo y cultura en Extremadura son lo mismo. Nuestros creadores también son emprendedores y los emprendedores del sector turístico se benefician de ello. Por eso me opuse frontalmente a la subida del IVA cultural. Y un mes después de su entrada en vigor, lo que ya apunté entonces a través de un artículo en un diario nacional, es hoy una realidad. La recaudación ha bajado un 30%.

Cuando digo que la cultura no sólo alimenta el alma, sino también la cuenta de resultados lo digo por eso. El sur de Europa debemos especializarnos fundamentalmente en ocio, entretenimiento, cultura y turismo. Por ese camino Extremadura y España no sólo tienen mucho presente, sino también mucho futuro.

La cultura representa un 4% de nuestro Producto Interior Bruto como país, pero ese 4% del PIB es un 4% multiplicador. A diferencia de otros sectores productivos la cultura tiene la capacidad de atracción para que el turismo de interior se dé en Extremadura y en España, uno de los ejemplos más claros es el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida que además este año y por primera vez en muchos años hemos conseguido un superavit de 150.000 euros.

Y hoy insisto por ello desde esta tribuna a un Gobierno de España de mi propio partido que debería rectificar. Yo sé que no es fácil acertar, y sé que la dimensión de la herencia recibida es enorme, y que el Gobierno de España está en muchos frentes, pero en la salida de la crisis necesitamos más que nunca a nuestros creadores, a nuestra industria cultural. Debemos apoyarles.

Yo creo en una sociedad que protege a sus creadores. Y sé que si cuidamos de nuestros artistas todos, nuestros artistas cuidarán de todos nosotros. No podemos permitir que se vacíen nuestros espacios culturales.

Nosotros en Extremadura presentamos la semana pasada una línea de ayudas autonómicas destinadas a los empresarios dedicados al desarrollo de actividades culturales afectadas por el incremento del IVA y que asuman el compromiso de mantener la plantilla y no soportar el coste que supondría para el usuario tal incremento en el precio de las entradas.

Seremos nosotros como Gobierno de Extremadura los que asumiremos la subida de ese impuesto. Ahora es cuando más debemos apoyar todos a nuestra cultura.

Estamos ante el desafío más importante de nuestra nación. O nos fortalecemos como país o nos desmoronamos. O nos apagamos o educamos nuestra mirada para volver a ver la luz. Podemos salir paso a paso, podemos conquistar lo que nos propongamos con realismo.

Empequeñecer a España no es el camino. Cada autonomía eso sí debe hacer un análisis serio sobre el camino que debe de trazar para fortalecer al proyecto de todos que es nuestra nación.

Necesitamos más que nunca de la fuerza e incidencia de todos los pueblos de España. De nuestra sociedad civil, de nuestro tejido empresarial, de nuestros autónomos, de nuestros jóvenes, de nuestro maestros, de nuestras mujeres, de nuestros creadores.

De todos ellos, de vosotros y de nosotros como gobernantes es de donde tenemos que sacar toda la energía que necesitamos. Debemos estar del lado de la historia, pero no podemos olvidar nunca que estar del lado de la historia es estar del lado de los que más sufren.

España tiene que abrirse camino por sí misma, tenemos la necesidad de hacer algo nuevo, rompedor, que huya de la política del más de lo mismo.

Ideas, personas, acontecimientos distintos, para resultados distintos en Extremadura y en España. En ese camino la crisis no es ninguna excusa. Nunca lo es. Porque estamos en el punto exacto al que la generación que gobernamos hoy España tenía que llegar. Tenemos que elegir qué queremos ser y tenemos que ser dueños de nuestro destino.

El salto que tenemos que dar tiene que ver otra vez con generar confianza en nosotros mismos. Y yo tengo la confianza que necesito en las posibilidades de Extremadura y de España para creer en ellas. Tenemos recursos naturales, tenemos sol, tenemos campo, tenemos ejes de desarrollo, tenemos empresas, tenemos una sociedad de emprendedores y de trabajadores dispuesta a luchar.

Todo lo que tenemos debemos exhibirlo con orgullo. Y con todo esto si todavía no hemos sido capaces de elevar la mirada, es porque nos han invadido los complejos. Nuestros miedos como españoles, nuestros miedos como extremeños, marcaron la diferencia entre lo que los españoles somos y lo que los españoles creemos que somos.

Esta mirada sobre nosotros mismos nos ha acobardado y limitado durante muchos años. Hemos llegado a matizar ese sentimiento con afirmaciones de pertenencia como “somos Extremadura” o como “somos España”, que indirectamente escondían un complejo de inferioridad.

Pero nuestro mayor miedo como nación no es que no encajemos como se dice ahora. Nuestro mayor miedo como nación es la fuerza de todos los pueblos que conformamos España. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad como país lo que más nos asusta.

Y no necesitamos ya decir lo que somos, sino creer en lo que somos y en lo que podemos hacer por todos nosotros. Debemos brillar con luz propia. Pedes in terra ad sidera visus. Manteniendo siempre los pies en la tierra, pero con la mirada puesta en el cielo.