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Conductas Prohibidas / Exentas

Un mercado competitivo está considerado como la forma más óptima de asignación de recursos y que aporta beneficios tanto a empresas como a consumidores.

Sin embargo, la persecución del mayor beneficio posible por parte de las empresas, puede suponer el olvido de determinadas normas del mercado competitivo y, por tanto, que se produzcan comportamientos contrarios al funcionamiento natural de aquel, por lo que las empresas deben tener en cuenta las conductas prohibidas, y por tanto sancionables, que se reflejan en la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia.

  • Conductas colusorias

Se entiende por conducta colusoria todo acuerdo, decisión o recomendación colectiva, o práctica concertada o conscientemente paralela, que tenga por objeto, produzca o pueda producir el efecto de impedir, restringir o falsear la competencia en todo o parte del mercado nacional.

En este sentido el artículo 1 de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia, establece los tipos de conductas colusorias de una manera amplia que da cabida a toda forma de concertación empresarial y las concreta en una serie de supuestos como la fijación de precios o de otras condiciones comerciales o de servicio, la limitación o control de la producción, la distribución o el desarrollo técnico o de las inversiones, el reparto de mercado, la aplicación de condiciones desiguales para prestaciones equivalentes y la subordinación de la celebración de contratos a la aceptación de prestaciones supletorias que no guarden relación con el objeto del contrato.

Artículo 1 Ley 15/2007, de 3 de julio, Defensa de la Competencia (BOE num. 159, de 4 de julio de 2007)

  • Abuso de posición de dominio

Se entiende por posición de dominio aquella situación en la que una o varias empresas tienen la posibilidad de desarrollar un comportamiento relativamente independiente que le permite actuar en el mercado sin tener en cuenta a los proveedores, clientes o competidores.

La posición dominante no está sancionada por la legislación española, puesto que puede ser el resultado de un buen desempeño empresarial, sin embargo si se produce un abuso de esta situación de forma que se pretenda restringir la libre competencia, sí se considerará conducta prohibida y por lo tanto será objeto de sanción.

El artículo 2 de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia, prohíbe la explotación abusiva de esta posición de dominio. Estas prácticas abusivas pueden consistir en:

  • La imposición de forma directa o indirecta, de precios u otras condiciones comerciales o de servicios no equitativos.
  • La limitación de la producción, distribución o el desarrollo técnico en perjuicio injustificado de las empresas o de los consumidores.
  • La negativa injustificada a satisfacer las demandas de compra de productos o prestación de los servicios.
  • La aplicación, en las relaciones comerciales o de servicios, de condiciones desiguales para prestaciones equivalentes, que coloque a unos competidores en situación desventajosa frente a otros.
  • Las ventas vinculadas, práctica por la que se condiciona la venta de un bien o servicio a la compra de un bien o servicio diferente.

Artículo 2 Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia (BOE num. 159, de 4 de julio de 2007)

 

  • Actos desleales

El articulo 3 de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia, faculta a los órganos competentes de defensa de la competencia para sancionar los actos de competencia desleal de denigración de competidores, por ejemplo, que por falsear de manera sensible la libre competencia, afecten al interés público.

Artículo 3 Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia (BOE num.159, de 4 de julio de 2007)

Sin perjuicio de todas las prohibiciones señaladas y relativas a los acuerdos entre empresas contrarios al orden público económico, la Ley establece las siguientes excepciones a este principio general:

  • Por razones de eficiencia productiva: Se permite la colaboración entre agentes económicos siempre que tengan por objetivo la mejora de la producción, comercialización o distribución de bienes o servicios; o el progreso técnico o económico.
  • Aquellas conductas que estén expresamente autorizadas por Ley.
  • Exención por categorías: Las que reúnan determinadas condiciones definidas en un Reglamento nacional o comunitario.
  • Conductas de menor importancia: Aquellas que no sean capaces, conforme a los criterios reglamentariamente definidos, de afectar significativamente a la competencia en el mercado.

 

Artículos 4 y 5 Ley 15/2007 de 3 julio, de Defensa de la Competencia (BOE num.159 de 4 de julio de 2007)