20260930 Un ecomaterial en cuyo estudio colabora INTROMAC confirma su durabilidad - Juntaex.es
20260930 Un ecomaterial en cuyo estudio colabora INTROMAC confirma su durabilidad - Juntaex.es
Un ecomaterial extremeño, en cuyo estudio colabora INTROMAC, confirma su durabilidad tras siete años de ensayo en caminos rurales
El proyecto ECOHIR ha desarrollado este innovador material sostenible fabricado a partir de residuos del tomate

Un proyecto de investigación desarrollado en Extremadura ha demostrado la viabilidad a largo plazo de un novedoso ecomaterial fabricado a partir de residuos del tomate y destinado a la construcción y mantenimiento de caminos rurales. Se trata de una iniciativa denominada ECOHIR (Eco-material Hibridado para Infraestructuras Rurales) que ha sido financiada por las ayudas destinadas a la financiación de proyectos de investigación industrial y desarrollo experimental a las empresas de la Comunidad Autónoma de Extremadura. Este proyecto ha sido impulsado por las empresas 'Construcciones Sevilla Nevado' y 'Tomates del Guadiana' contando con la investigación, los desarrollos y la colaboración del Instituto Tecnológico de Rocas Ornamentales y Materiales de construcción (INTROMAC) y del Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario Extremadura (CTAEX), con el objetivo de transformar residuos agroalimentarios en soluciones sostenibles para la obra civil. El material desarrollado combina áridos reciclados procedentes de residuos de construcción y demolición (RCD), con un biopolímero natural obtenido a partir de pieles y semillas del tomate, la cutina. Los ensayos realizados durante el proyecto permitieron identificar formulaciones capaces de mejorar significativamente la resistencia mecánica del material, reduciendo al mismo tiempo el empleo de estabilizantes convencionales derivados de combustibles fósiles. Como parte de la investigación, se ejecutó un tramo piloto de camino dentro de las instalaciones industriales de una planta de tratamiento de residuos, para evaluar el comportamiento real de la solución desarrollada. Tras siete años de seguimiento, los responsables del proyecto han constatado el buen comportamiento del material, que ha mantenido unas prestaciones satisfactorias frente a las condiciones de uso y exposición ambiental, confirmando así el potencial de esta tecnología para futuras aplicaciones en infraestructuras rurales o carriles bici. ECOHIR constituye además un ejemplo de economía circular aplicada al territorio, al valorizar subproductos de la industria transformadora del tomate y residuos de construcción para generar materiales de alto valor añadido. La iniciativa contribuye a reducir las emisiones asociadas a la construcción, fomenta el aprovechamiento de recursos locales y abre nuevas oportunidades para el desarrollo de infraestructuras más sostenibles en el medio rural. Es además un ejemplo claro de hibridación industrial entre sectores. El éxito del tramo experimental y los resultados obtenidos tras siete años refuerzan el interés de seguir impulsando soluciones innovadoras que conecten los sectores agroalimentario y de la construcción, consolidando a Extremadura como referente en la investigación de materiales sostenibles para la obra civil.
