Cultura incoa expediente para declarar BIC el Convento de San Agustín de Badajoz


Fecha de publicación: 1/11/2026 12:56

Imagen de portada

El Diario Oficial de Extremadura ha publicado la resolución mediante la que la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes inicia el procedimiento administrativo para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) el Convento de San Agustín en la ciudad de Badajoz. La resolución recoge que la Iglesia y el Convento de San Agustín de Badajoz son la mejor representación en Extremadura de templo con capillas funerarias y criptas, una tipología que se generalizó tras el Concilio de Trento. Además, los claustros del convento constituyen ejemplos significativos de la arquitectura monacal barroca, destacando particularmente por sus dimensiones. En el informe incorporado a la resolución y redactado por técnicos de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Documental, se reseña que este convento, ubicado en el casco histórico de Badajoz, en las proximidades de las plazas de la Soledad y de Santa Catalina, está integrado por iglesia, claustros y dependencias anexas. Igualmente, se recoge que el convento está construido sobre una mezquita, iniciándose su construcción a partir del siglo XV con la llegada de los agustinos a la ciudad de Badajoz. Principalmente, se conservan estructuras de obra que corresponden, en su mayor parte, a los siglos XVI, XVII y XVIII, ya que el templo fue construyéndose a base de donaciones y mecenazgos, si ben hacia 1625 la estructura arquitectónica del templo debía de estar prácticamente concluida, con una configuración similar a la actual. Los técnicos de Patrimonio, haciendo uso de la profusa documentación existentes, reseñan los añadidos que fue sufriendo el templo, así como su condición de iglesia castrense de la ciudad desde 1776 hasta 1802, motivo por el que fue lugar de enterramiento de tantos militares. En este mismo siglo XIX se produjo la separación física y jurídica entre templo y dependencias conventuales destinadas a cuartel, lo que llevó en 1820 a la exclaustración de la comunidad agustina. El periplo castrense del convento continuaría en 1842, cuando el edificio pasó a depender del Ministerio de la Guerra y se consolidó su transformación en cuartel, adaptando el templo a su uso, cerrando accesos al coro y al campanario y obrando en diversas dependencias, muchas de las cuales fueron restauradas o ampliadas. En cuanto al edificio en sí, cabe reseñar que el conjunto original está construido mediante muros de carga y contrafuertes de mampostería y ladrillo cubiertos, en su mayor parte, por bóvedas de ladrillo y que los paramentos presentaban, en numerosas zonas, un revestimiento de falso despiece de sillares. En cuanto a los claustros, tal vez las dependencias más destacadas, cabe subrayar que el claustro grande fue restaurado integralmente, combinando la conservación de los elementos originales con la incorporación de otros contemporáneos. Mientras, la única fachada exterior del templo presenta un atrio cerrado mediante una verja, abriéndose hacia la vía pública una portada, el lienzo de fachada y el presbiterio. Sobre la portada, se apunta a que se abriría a finales del XVII, presentando un estilo clasicista y estando realizada en mármol con dos cuerpos. El primero presenta columnas estriadas de orden jónico dispuestas sobre podios decorados con rombos y un friso de triglifos y metopas coronado por dos pináculos. El segundo cuerpo consta de un paño liso de gran altura, sobre el que se asienta un frontón partido, en cuyo centro es visible una cruz en la que se abre una hornacina con la imagen del titular del templo, San Agustín, flanqueado por el escudo de la ciudad y el de la orden agustina. Como curiosidad, cabe reseñar que el presbiterio es poligonal, mientras que el interior del templo presenta una planta basilical de tres naves donde predominan las bóvedas de cañón con casetones en cuatro de las cinco capillas con las que cuenta este templo, del que se reseñan, además, notables elementos de bienes muebles, como tallas o lienzos.

Imágenes